Episodio 17
La bandera de España a través del tiempo
Transcripción completa · 1.649 palabras · unos 11 min de audio
Hola a todos y bienvenidos a un nuevo episodio del podcast.
Después de un episodio tan largo y algo más complicado como el de la semana pasada, hoy vamos a hablar de algo más sencillo. Vamos a hablar de un símbolo que todos reconocemos al instante, sobre todo aquellos que estamos estudiando español. Vamos a hablar sobre la bandera de España. ¿Pero alguna vez te has preguntado de dónde viene, por qué tiene esos colores o cómo ha cambiado a lo largo del tiempo? Pues a esto todo estaremos contestando en este episodio.
Ahora, quiero dejar una cosa clara. No necesitas comprender todos los datos, ya que voy a hablar sobre algún rey que influenció en la manera en la que la bandera de España fue cambiando, ya que esto no es indispensable para comprender por qué la bandera de España cambió y cuál es su significado actual. En otras palabras, si ves que en algún momento, no sólo en este episodio, sino en cualquier episodio, hablo de un dato específico o algo así como un rey y no logras comprenderlo, no tienes que preocuparte.
Saber qué reyes tomaron ciertas decisiones para cambiar la bandera de España no influye en absoluto en que puedas comprender por qué la bandera cambió y cuál es su significado. Igualmente, no os preocupéis, ya que, de todos modos, si habéis escuchado mis episodios anteriores y si tenéis pensado seguir escuchando mi podcast, yo os puedo prometer que acabaréis comprendiendo la historia de España sin ningún problema.
Así que, dicho esto, comenzamos.
Vamos a empezar por lo más visible, sus colores. La bandera actual de España tiene tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja. En el lado izquierdo aparece un escudo nacional. La franja amarilla es el doble de ancha que las franjas rojas. A esta combinación se le llama rojigualda, una palabra que mezcla rojo y gualda. Gualda es un tono de amarillo.
Ahora bien, ¿por qué estos colores? La explicación más aceptada por los historiadores nos lleva al siglo XVIII, durante el reinado de Carlos III. En esta época, muchas banderas europeas eran blancas, especialmente las de las monarquías borbónicas, y esto causaba problemas en el mar. Los barcos se confundían fácilmente en la distancia y por eso el rey decidió organizar un concurso, algo así como una selección de diseños, para poder elegir la bandera más visible.
Se presentaron varios modelos y finalmente se eligió el diseño rojo y amarillo por su contraste. Era fácil de ver, incluso desde lejos, que era algo muy importante en el contexto naval y en el contexto de la época. Algo naval es algo relacionado con los barcos y con el mar. En este momento, esta bandera no representaba a todo el país, sino principalmente a la marina de guerra.
Y aquí aparece un detalle muy interesante. Durante mucho tiempo, España no tuvo una única bandera nacional como a día de hoy. Antes del siglo XVIII, lo que existían eran símbolos de reyes o dinastías. Por ejemplo, durante los Reyes Católicos o los Austrias, era común ver la cruz de Borgoña, una especie de cruz roja en forma de ramas que se convirtió en un símbolo muy extendido del imperio español.
Esto nos lleva a una idea importante. El concepto de bandera nacional es relativamente moderno. Antes, la lealtad, la fidelidad, era más hacia el rey que hacia un país como entidad política. Pero con el paso del tiempo, la bandera rojigualda empezó a utilizarse también en tierra. Fue especialmente en el siglo XIX cuando comenzó a consolidarse como símbolo del Estado. Durante la Restauración borbónica, esta bandera ya estaba prácticamente establecida.
Ahora entramos en una parte muy importante de la historia de España. El siglo XIX y principios del siglo XX son unos momentos muy inestables en España, con cambios de gobierno, guerras y conflictos internos. Y esto, evidentemente, afecta a los símbolos, así como la bandera.
Si un nuevo gobierno no está de acuerdo con el anterior, es muy posible que no solo cambie su política, sino su bandera, para representar al nuevo gobierno. Un momento clave llegó en 1931, con la proclamación de la Segunda República Española. Aquí se produjo uno de los cambios más llamativos. La bandera pasó de ser roja, amarilla y roja, a roja, amarilla y morada.
Pero, ¿por qué morado? El morado se asociaba con Castilla y con movimientos que defendían ideas republicanas. Aunque hay debate histórico sobre si ese color representaba realmente a Castilla, lo importante es su significado simbólico. Era una forma de marcar distancia con la monarquía y representar una nueva etapa política.
Durante esta etapa, la bandera no solo cambió de colores, sino de significado. Representaba valores como la ciudadanía y la idea de un estado sin rey. Sin embargo, esta etapa fue muy, muy inestable y duró muy poco. Tras la Guerra Civil, que se produjo entre los años 1936 y 1939, después del golpe de estado del general Francisco Franco, comenzó una dictadura.
Aquí se recuperó la bandera roja y amarilla, pero con un escudo distinto. Apareció el águila de San Juan, un símbolo que ya se había usado en épocas anteriores, pero que en este contexto adquiere un significado político fuerte. También se incluyen elementos como el yugo y las flechas, asociados a los Reyes Católicos, que retomó el régimen franquista.
Durante la dictadura, la bandera se convirtió en un símbolo muy controlado por el estado. Representaba la autoridad, la unidad nacional y también al propio régimen. Por esto, para muchas personas, estos símbolos quedaron asociados con esta etapa concreta. Y aquí vale la pena hacer una pausa y pensar.
¿Puede un símbolo cambiar de significado con el tiempo? Y la respuesta es claramente sí. La misma bandera puede representar cosas muy distintas según el contexto histórico y la experiencia de cada persona.
Hace un momento hablábamos del águila de San Juan. Este símbolo no representaba ninguna idea política ni estaba cargado de un sesgo político fuerte.
Era simplemente un símbolo más de la cultura española. Después de que Franco lo incluyese en la bandera de España, ahora cuando vemos el águila de San Juan automáticamente la relacionamos con el franquismo. Finalmente llegamos a un momento clave, la transición hacia la democracia.
Tras la muerte de Francisco Franco en 1975, España inició un proceso de cambio político que finalizó con la constitución española de 1978. En este nuevo contexto se decide mantener la bandera rojigualda, pero se modificó el escudo. Se eliminaron los símbolos más asociados al franquismo y se diseñó un escudo que decía representar la historia del país de forma más amplia.
Por ejemplo, aparecen los símbolos de los antiguos reinos, Castilla, León, Aragón y Navarra, y también están las columnas de Hércules, un símbolo antiguo relacionado con el estrecho de Gibraltar, al cual le dedicaré su propio episodio, evidentemente. Y también se añadió la corona, que indica que España sigue siendo una monarquía, pero ahora parlamentaria, es decir, con un sistema democrático.
Este cambio se consideró importante porque intentó crear un símbolo que representase a toda la sociedad y no a una etapa concreta. Desde entonces la bandera no ha cambiado. Es decir, esa bandera es la que tenemos a día de hoy. La bandera de España actual fue la que se decidió con la constitución de 1978.
Pero esto no significa que su significado sea igual para todos. Para algunas personas es un símbolo de unidad y de identidad nacional, pero para otras puede estar ligado a momentos históricos complejos. También es interesante observar cómo se usa hoy la bandera.
Por ejemplo, en eventos deportivos, como el fútbol, muchas personas la utilizan para mostrar apoyo a su equipo. En ese contexto la bandera se asocia más con emoción, celebración y pertenencia. Sin embargo, en otros contextos puede tener una carga más política.
Esto demuestra que los símbolos no son estáticos, es decir, que no cambian, sino que evolucionan con la sociedad. Otro detalle curioso es que, aunque la bandera es un símbolo oficial, su uso cotidiano en España ha sido históricamente más limitado que en otros países.
Por ejemplo, en algunos lugares es común ver banderas en casas o balcones todo el tiempo, mientras que en España esto ha sido más puntual, dependiendo del momento histórico o social. En resumen, la bandera de España es mucho más que un conjunto de colores.
Nació por una necesidad práctica en tiempos de Carlos III y fue evolucionando con los cambios políticos del país. Se transformó durante la II República Española, adquirió nuevos significados durante la dictadura de Franco y finalmente se adaptó a un sistema democrático con la Constitución Española del 1978.
Y quizás lo más interesante sea esto. Una bandera no tiene un único significado fijo. Es un símbolo vivo que cambia con la historia y con las personas.
Espero que después de haber escuchado este episodio ahora comprendas la importancia que tuvieron las distintas etapas de la historia de España en su bandera y también la importancia de la bandera en sí.
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Para saber más puedes acceder al primer enlace de la descripción y ahí obtendrás más información. Ya que, evidentemente, si tuviera que explicarlo todo en este episodio duraría casi tanto como el episodio de la semana pasada. Os recuerdo también que en mi Patreon, de manera completamente gratuita, estará disponible la transcripción tanto de este episodio como de todos los anteriores.
Yo no tengo más que añadir por hoy, así que, como siempre, nos veremos la semana que viene.