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Spanish Lore

Episodio 36

El lince ibérico y el lobo

Transcripción completa · 2.281 palabras · unos 15 min de audio

Hola a todos y a todas y bienvenidos a un nuevo episodio del podcast. Hoy continuamos la serie de episodios en la que hablamos sobre los animales más importantes de España y lo que es más importante de las historias que hay detrás de estos animales.

Nos estamos acercando poco a poco al final de esta serie y te aseguro que me estoy reservando los mejores episodios para el final. Hoy vamos a hablar sobre dos de los animales más temidos y dos de los animales que tienen más leyendas sobre ellos dentro de toda la fauna española.

La fauna es el conjunto de todos los animales que viven en un lugar. Si quieres saber por qué estos animales tienen tantos cuentos, historias y leyendas, quédate conmigo porque ahora mismo te lo cuento.


Hasta ahora hemos mirado hacia arriba. Una silueta negra en lo alto de una colina, un águila con dos manchas blancas planeando muy alto, una cigüeña de pie en el campanario de una iglesia. Pero hoy vamos a hacer todo lo contrario. Hoy vamos a mirar hacia el suelo.

Imagina que caminas por un bosque en el norte de España, temprano, después de una noche de lluvia. El suelo está blando y de pronto ves algo marcado en el barro. Cuatro dedos y unas uñas, es decir, una huella.

Una huella es la marca que deja un pie al pisar. Alguien ha pasado por aquí esta noche y tú no lo has visto. Los dos animales de hoy tienen eso en común.

Son los dos animales más famosos del campo español y casi nadie los ha visto nunca. Su silueta no está recortada contra el cielo, está marcada en el barro, en la nieve o en el polvo de un camino.

Uno de ellos ha dado posiblemente más miedo que ningún otro animal en la historia de España. El otro estuvo a punto de desaparecer del planeta y hoy es la mayor buena noticia de la naturaleza española. Se tratan del lobo y el lince ibérico.

Empecemos por el lobo.


El lobo que vive en España tiene un nombre propio. Es el lobo ibérico. Se le llama así porque presenta algunas diferencias con los lobos del resto de Europa.

Es un poco más pequeño y de color más claro. Tiene unas marcas oscuras que son muy características. Y ahora te voy a contar un dato que sorprende a casi todo el mundo, incluidos a muchos españoles.

España es el país con más lobos de toda Europa occidental. Se calcula que hay entre 2.000 y 2.500 repartidos en unas 300 manadas. Una manada es un grupo de lobos que vive y caza junto y normalmente es una familia.

Estos lobos no están por todo el país. Están sobre todo en el noroeste, en Galicia, Asturias, Cantabria y el norte de Castilla y León, que son zonas con un clima distinto al resto de España. Ahí es donde el lobo nunca llegó a desaparecer del todo.

Y esta palabra, desaparecer, es muy importante en el episodio de hoy, porque el lobo estuvo cerquísima de desaparecer. Durante siglos, el lobo no fue un animal que se protegía, sino todo lo contrario. Fue un animal perseguido.

Pero hay que entender por qué. En un pueblo de montaña, hace 200 años, unas pocas vacas o unas pocas ovejas era todo lo que tenía una familia. Si el lobo llegaba y mataba dos vacas o dos ovejas, la familia podía pasar hambre todo el año.

El miedo al lobo no era un cuento, era un miedo económico. Por eso se le perseguía de manera organizada. Los ayuntamientos pagaban dinero para deshacerse de ellos y se construyeron trampas increíbles hechas entre todos los vecinos del pueblo.

El lugar donde más se persiguieron los lobos fue en Galicia, donde se construyeron los famosísimos pozos del lobo. Se trata de dos muros largos de piedra de cientos de metros que van juntándose poco a poco en el monte hasta formar un embudo y que terminan en un pozo.

Un día señalado, todo el pueblo salía al monte y avanzaba haciendo ruido para empujar al animal hacia adentro y capturarlo. Todavía hoy se conservan varios y se pueden visitar.

Son enormes. Verlos impresiona porque cuentan una cosa muy clara. Pueblos enteros dedicaban semanas de trabajo a construir eso por miedo a que el lobo llegara.

El resultado de siglos así fue que a mediados del siglo XX el lobo casi había desaparecido de España. En los años 70 quedaban unos 400 escondidos en las montañas del noroeste.

Y entonces pasó algo que no tiene que ver con leyes, ni con dinero, ni con biología. Tiene que ver con la televisión.

Aquí aparece un nombre que quizás no conozcas, pero que en España conoce absolutamente todo el mundo. Félix Rodríguez de la Fuente.

Félix era naturalista, es decir, una persona que estudia la naturaleza, pero sobre todo era algo poco común. Sabía cómo contarla.

En los años 70 presentó en la televisión española una serie de documentales llamada El hombre y la tierra. Estos documentales se convirtieron en un fenómeno nacional. Familias enteras se sentaban juntas para verlos.

Y Félix hizo algo muy difícil. Cogió al animal más odiado del país, el enemigo, el animal que en los cuentos perseguía a los niños, y lo enseñó tal y como era.

Un animal inteligente, familiar, que cuida a sus crías y que caza para sobrevivir. Le habló a todo el país del lobo con respeto y con admiración, y el país lo escuchó y le hizo caso.

Félix murió en 1980 en un accidente de avioneta en Alaska, el mismo día que cumplía 52 años. Es probablemente el naturalista más querido de la historia de España.

Y una parte importante de la razón por la que hoy quedan lobos en este país es que un hombre supo cambiar la manera en que millones de personas los miraban.


Hoy el lobo está volviendo poco a poco. Se está extendiendo hacia el sur y hacia el este, hacia zonas donde no había ninguno desde hacía 50 años.

Y aquí está lo más interesante de toda su historia. ¿Por qué vuelve ahora? No vuelve porque lo hayamos llevado nosotros. Vuelve porque nos hemos ido.

Durante el siglo XX, miles de españoles dejaron los pueblos y se fueron a las ciudades. Aldeas enteras se quedaron vacías. Los campos que antes se cultivaban se llenaron de matorral y de bosque.

Hay una expresión muy usada hoy en España para hablar de esto. Es la España vaciada. Y de hecho ya hemos hablado de la España vaciada en un episodio de este podcast.

Es el episodio número 9 y te recomiendo que le eches un vistazo después de escuchar este.

Volviendo al lobo, éste simplemente ha ocupado el espacio que dejamos libre. Donde había gente, hoy hay monte. Y donde hay monte, vuelve a aparecer este animal tan temido.

Pero eso no significa que la historia esté resuelta. Porque en estos pueblos todavía queda gente y muchos son ganaderos, personas que viven de sus animales. Y cuando el lobo vuelve, vuelven los ataques al ganado.

Es un problema real y no tiene una solución fácil. Por un lado, hay un animal protegido, que forma parte de la naturaleza de este país. Por otro, hay familias que pierden animales y dinero.

La ley sobre el lobo ha cambiado varias veces en muy pocos años y sigue siendo hoy uno de los debates más encendidos del campo español.


Este animal influyó tanto en la cultura de España que existen expresiones que hablan directamente del lobo. No expresiones cualquiera, sino expresiones que los españoles usamos todos los días.

Cuando en España alguien dice que va a meterse en la boca del lobo, significa que va directo hacia el peligro. Y cuando alguien dice, por ejemplo, que le ha visto las orejas al lobo, significa que se ha dado cuenta a tiempo de que algo iba a salir muy mal.

Mil años de miedo guardados dentro de dos frases que la gente usa sin pensar.


Y ahora vámonos hacia el sur, al calor, al monte bajo y a las encinas. Vamos a dar un giro enorme en el episodio y vamos a buscar a un animal que casi nadie ha visto en libertad, ni siquiera aquí.

Es todo lo contrario al lobo. Se trata del lince ibérico.

Otra vez esta palabra, ibérico, y otra vez significa lo mismo que en el episodio anterior. El lince ibérico no vive en ningún otro lugar del mundo, sólo en España y en Portugal.

Es un gato salvaje, más pequeño de lo que la gente imagina, ya que pesa entre 10 y 15 kilos, un poco más que un perro mediano. Tiene el pelo claro, con manchas oscuras y la cola muy corta.

Y tiene un detalle muy curioso. Las manchas de su pelo forman un dibujo distinto en cada animal, como nuestras huellas dactilares.

Por eso, con una cámara de fotos escondida en el monte, los investigadores pueden saber exactamente qué lince ha pasado por delante.

¿Y de qué vive este lince? Y aquí vuelve el protagonista secreto de toda esta serie, el conejo.

Igual que el águila imperial, el lince ibérico come conejo. Pero en su caso es todavía más extremo. El conejo puede ser hasta el 90% de su alimentación.

Es decir, el lince ibérico prácticamente no come otra cosa. Así que cuando en el siglo XX las enfermedades acabaron con los conejos de media España, el lince empezó a desaparecer.

En el año 2002 se hizo un recuento. Quedaban menos de 100 linces ibéricos en la península, repartidos en zonas del sur de España que además estaban separadas entre sí, sin contacto.

El lince ibérico era en ese momento el felino más amenazado del planeta. Estaba a punto de convertirse en la primera especie de gato salvaje que se extinguía en la tierra desde hacía miles de años.

Y entonces España se puso manos a la obra. Se crearon centros donde nacían crías de lince en cautividad para después soltarlas en el campo.

Se recuperaron zonas del monte, se trabajó con los conejos, plantando comida para ellos y creando refugios, porque sin conejo no hay lince.

Se llegó a acuerdos con dueños de fincas privadas para que aceptaran linces en sus tierras y se construyeron pasos bajo las carreteras para que los animales pudieran cruzar sin ser atropellados.

Todo esto costó años, muchísimo dinero y el trabajo de cientos de personas. Y funcionó.

De menos de 100 ejemplares se ha pasado a más de 2.000. El lince ha vuelto a Extremadura, a Castilla-La Mancha, a Murcia y a Portugal.

Y en 2024 ocurrió algo que muy pocas veces pasa. La Organización Internacional que clasifica a los animales en peligro rebajó oficialmente su nivel de riesgo.

El lince ibérico dejó de estar oficialmente en peligro. De hecho, esta hazaña se considera una de las mayores recuperaciones de un animal salvaje que se han conseguido nunca en ningún país.

No está salvado del todo, evidentemente. Los atropellos siguen siendo la primera causa de muerte y todo sigue dependiendo de un animal pequeño y frágil, el conejo.

Pero de menos de 100 a más de 2.000 en 20 años es, sinceramente, todo un logro.


Volvamos a aquella huella de barro, la del principio. Estos dos animales han vuelto, pero han vuelto de dos maneras completamente distintas.

Y ahí está lo que quiero que te lleves de este episodio. El lobo volvió porque nos fuimos, se marchó la gente de los pueblos, el monte creció y él ocupó otra vez el sitio.

No hizo falta ayudarle, sólo hizo falta darle su espacio. Y el lince volvió exactamente por lo contrario.

El lince volvió porque nos fuimos a buscarlo, porque durante 20 años hubo gente contando linces, criándolos, plantando comida para conejos y construyendo túneles bajo las carreteras.

Uno demuestra lo que pasa cuando la naturaleza recupera lo que es suyo y el otro demuestra lo que pasa cuando un país decide, en serio, que no quiere perder algo.

Y las dos son historias que están ocurriendo ahora mismo. Esta noche, en algún monte de Galicia, una manada de lobos cruza un camino en la oscuridad.

De la misma manera, en algún lugar de Andalucía, entre las encinas, un animal con las orejas puntiagudas está quieto esperando a que se mueva un conejo.

Ninguno de los dos sabe que casi desaparece, ninguno de los dos sabe, tampoco, que hay gente contándolos. Sólo dejan sus huellas en el barro y siguen andando.


Espero, de verdad, que te esté gustando esta serie de episodios y que estés aprendiendo con ella. Yo, desde luego, estoy aprendiendo un montón de cosas nuevas escribiendo y buscando información para cada episodio.

La semana que viene hablaremos sobre un animal que fue el más temido durante no sólo la historia de España sino que también en toda la historia de Europa.

Si quieres seguir descubriendo las historias de estos animales y de muchos otros tópicos relacionados con la historia de España, te espero la semana que viene para seguir aprendiendo.

Mientras tanto, si te gusta el podcast, si consideras que aprendes con los episodios y me quieres ayudar, o como decimos en España, si me quieres echar un cable, puedes compartir este episodio con algún amigo o algún familiar que también quiera aprender español, ya que esto me ayuda muchísimo.

Te recuerdo también que, como siempre, el enlace para acceder a la transcripción del episodio estará disponible en la descripción de este mismo episodio.

Así que, dicho esto, yo me despido por hoy y nos veremos, como siempre, la semana que viene.